
El Ciclón mostró orgullo en Brasil: revirtió un arranque para el olvido, rescató un punto de oro ante Santos y quedó a un paso de la clasificación en el Nuevo Gasómetro.
San Lorenzo pisó suelo brasileño con un objetivo claro por la quinta fecha de la Copa Sudamericana: conseguir un triunfo que sellara su boleto a la próxima fase. Sin embargo, el destino le deparó un trámite cuesta arriba. Aunque el plan inicial de Álvarez se vio alterado rápidamente, el equipo sacó a relucir una enorme muestra de carácter y rebeldía para rescatar un empate que, por cómo se dio el contexto, vale muchísimo.
La primera mitad fue un monólogo de imprecisiones para el conjunto azulgrana. El Ciclón nunca pudo hacer pie, careció de volumen de juego y sufrió la jerarquía del rival desde el vestuario. Santos golpeó al minuto de juego, descolocando por completo la estrategia visitante. A partir de allí, a San Lorenzo le costó generar peligro; apenas un remate tibio a las manos del arquero en los últimos minutos del primer tiempo. Para colmo, en la última jugada antes del descanso, el Peixe estiró la ventaja y asestó un golpe que parecía letal.
Pero el entretiempo funcionó como un quiebre. En el complemento, el escenario cambió por completo. Santos decidió replegar sus líneas para cuidar la diferencia y San Lorenzo leyó el contexto a la perfección. Los de Álvarez se adueñaron de la pelota, adelantaron sus líneas y empezaron a marcar el ritmo del partido.
El empuje tuvo su premio a los 72 minutos, cuando De Ritis capitalizó una chance y marcó el descuento. El gol fue una inyección anímica brutal. Con puro amor propio y el aliento de su gente, el Ciclón acorraló a su rival y, a los 85 minutos, firmó el agónico 2-2. Lejos de conformarse, el equipo asfixió a Santos en el cierre y estuvo a milímetros de ganarlo con dos situaciones clarísimas en tiempo de descuento.
La imagen final dejó una sensación de desahogo y optimismo. El equipo cambió radicalmente la pálida cara o falta de caracter mostrada en el clásico ante River y demostró que está vivo. Lo más importante es que este punto heroico le permite depender de sus propios medios. El panorama está despejado: si San Lorenzo vence a Recoleta en el Nuevo Gasómetro el próximo martes 26/05 a las 21:30, su nombre estará grabado en los octavos de final.
Lorenzo G. Driau Simari
